El golf en la ciudad

A menudo paso por el campo de fútbol ubicado en el paseo de General Dávila, antiguo regimiento y ahora sede de la Escuela de Fútbol Municipal de Santander. Los sábados o domingos por la mañana veo a multitud de gente viendo los partidos de los niños.

Seguro que muchas de esas personas son los familiares de los jugadores pero seguro que otras muchas son simples paseantes que se quedan “enganchados” a ver a los chavales o simplemente conocedores de que hay partidos se acercan hasta la instalación deportiva a disfrutar de los mismos.

Esto me recuerda con nostalgia otra instalación deportiva al aire libre de hace unos cuantos años. Se trata de la pista de balonmano de la entonces denominada Plaza de José Antonio, en la actualidad Plaza de Pombo.

Sin duda aquella plaza con sus partidos durante los fines de semana, fue la semilla de la gran afición que hubo al balonmano, deporte que consiguió sus éxitos más sonados con el ya desaparecido Grupo Deportivo Teka.

Era un placer ver aquella vieja cancha, llena de gente por sus cuatro lados. Muchos niños comenzaron su afición al balonmano en aquel lugar, iban a jugar al parque contiguo a la pista o a intercambiar los cromos los domingos por la mañana y de paso se quedaban con sus padres a ver los partidos.  Qué bueno era tener una instalación en el centro de la ciudad en una época que los niños no tenían ni ordenadores ni consolas y que su más preciado juguete era un balón.

Entre recuerdo y recuerdo pienso: Sería fabuloso tener un campo de golf en la ciudad, aunque ya tenemos el Mataleñas que coge un poco alejado a los paseantes.

El que lea este artículo pensará que estoy loco y qué cómo se va a encajar un campo de golf con las hectáreas que ocupa en una ciudad como Santander en la que no queda un hueco libre ni para una plaza de aparcamiento.

Pues ahí va una idea. En la vaguada de las Llamas se podría realizar una modesta instalación, aunque fuesen de unos pocos hoyos de cortas distancias estilo pitch and putt. Desconozco los proyectos existentes para la zona contigua al parque de las Llamas, pero no sería una mala idea construir ahí el campo de golf. Es un sitio perfecto para la seguridad de los espectadores, dada su ubicación elevada unos cuantos metros sobre el terreno de juego. Su morfología, larga y estrecha sería apropiada para diseñar unos hoyos de ida y otros de vuelta en paralelo.

Además, el mantenimiento del campo no sería mucho más costoso que la del parque actual y sería un perfecto complemento a los campos ya existentes. Sería un espacio de disfrute para los pequeños y no tan pequeños que tendrían una opción para practicar este bonito deporte, solos o en familia sin tener que emplear mucho tiempo en ello.

Se podría cobrar unos precios populares por su utilización y así sufragar el coste del mantenimiento o parte del mismo.

Aunque sea una opción menor, estoy seguro que ayudaría a mantener la gran afición que hay en esta ciudad al golf y sería otra opción para cubrir la demanda existente. También sería una herramienta perfecta para promocionar el golf entre los niños y jóvenes.

Insisto que desconozco los proyectos existentes para la zona que aún no está construida en la vaguada, aunque creo que está pensado que se ubique el futuro museo de Cantabria. No sé si aún así quedará espacio libre y tampoco conozco si el terreno es el adecuado para una instalación de este tipo pero por lo visto lo bien que ha quedado el parque existente en la actualidad creo que no habría mucho problema.

Por cierto, otro sitio ideal para ubicar un campo de golf es La Remonta en las afueras de Santander, lugar que si no se construyen los pisos del proyecto elaborado por el Ayuntamiento de Santander, podría ser un lugar idóneo para un campo de golf.

Seguramente las dos opciones planteadas son inviables pero soñar es gratis.

Javier León